Inaugurada en 1951, la terminal de omnibus de La Habana es un icono de la ciudad .

¿Qué relación tuvo la construcción de la Terminal de ómnibus de la Habana con la inauguración de la carretera central?

La inauguración de la carretera central de Cuba marcó un hito en el desarrollo socio economico de la isla. Apartir de esa fecha el transporte terrestre comenzó a jugar un papel dominante en la comunicación entre el oriente y el occidente del país.

Hasta ese momento, el trasporte entre este y oeste habia estado dominado por el ferrocarril y la navegación de cabotaje.

Seguido a la construcción de la principal vía de Cuba, se vivió el surgimiento y auge de una gran cantidad de empresas de transporte de cargas y pasajeros que contribuyeron a dinamizar la economía de los pueblos y ciudades por donde pasaba la carretera.

El flujo de ómnibus y pasajeros fomentó la creación de una infraestructura de servicios que daba soporte al nuevo medio de comunicación. En este periodo se aceleró la construccion de restaurantes, moteles para el alojamiento de los viajeros e instalaciones para el mantenimiento y reparación de los vehículos.

El uso de la ruta asfaltada trajo consigo la creación de líneas de ómnibus desde y hacia la capital cubana. Cada una de las líneas de omnibus establecieron sus itinerarios propios. Paralelamente abrieron locales de servicio para ventas de boletos y abordaje de ómnibus en diferentes puntos de la capital.

La mayoría de los locales pertenecientes a las empresas transportistas estaban diseminados por toda la ciudad. Unos inmuebles tenían condiciones adecuadas y otros eran menos afortunados según la solvencia económica de cada linea. El aumento de las rutas interprovinciales, pronto generó un gran congestionamiento del transito en algunas barriadas donde competian en espacio con las rutas urbanas.

En el año 1937 la asociación Nacional de Porteadores de ómnibus comenzó a gestionar la aprobación para construcción de una Estación central. La idea de construir una estación unica, tenia el proposito de dar servicio a todas las líneas de ómnibus interprovinciales que convergían en la capital cubana. Esta solución permitía aumentar la calida del servicio que se brindaba a los pasajeros y descongestionar las calles de los barrios perifericos.

Las aprobaciones para la construcción de la nueva estación vieron sus frutos en el año 1947. Un decreto presidencial convocó a una subasta pública para la construcción del edificio.

terminal de omnibus de la habana 1951
Terminal de omnibus de La Habana 1951

Para conceder el proyecto, el gobierno otorgó una concesión que establecía la gratuidad del servicio tanto para las empresas de transporte como para los pasajeros.

Otra clausula estipulaba que una vez extinguido el termino por el cual se daba la concesión, los terrenos y edificios pasarían a manos del estado.

El edificio de tres plantas se construyó con un presupuesto superior a los dos millones de pesos, cifra que tenia en cuenta el valor del terreno. Algunas fuentes estiman que las cifras reales alcanzaron los tres millones. Su ubicación se estableció en la Ave Rancho Boyeros frente a la Plaza cívica.

Taquillas de venta de boletos

La planta principal de la nueva terminal de ómnibus contaba con un área edificada de 3767 metros cuadrados. En esa area se ubicaron los servicios de venta de boletines para las distintas rutas interprovinciales que convergían en la estación. La moderna terminal incluyó salas de espera climatizadas con aire acondicionado para la comodidad de los viajeros. Tambien fueron concebidos restaurantes, caferías, bares y una galeria de establecimientos comerciales.

En los patios de acceso y areas de operaciones para los ómnibus se concibieron amplios andenes muy bien ventilados de forma natural. El multifuncional espacio se dotó de un servicio para depósito de equipajes y un buró de información. Este ultimo brindaba una excelente ayuda a la orientación de los viajeros.

Las oficinas de administración de la estación ocupaban toda la segunda planta del edificio y en el amplio sótano de 900 metros cuadrados se alojó un área de fabricación, además de modernos y amplios servicios sanitarios.

La terminal fue diseñada para absorber un tráfico diario de 1500 ómnibus y 45000 pasajeros. La construcción del monumental edificio comenzo en diciembre de 1947 y fue inaugurado el 19 de junio de 1951.

Terminal de omnibus de La Habana, area de andenes.

Una publicación de la época resaltaba las ventajas de su construcción:

“Las ventajas de esta Terminal de ómnibus son muchas y apenas si es necesario encarecerlas. En el primer término, regula los servicios de transporte, situando la salida y entrada de ómnibus en un lugar céntrico. Su ubicación es equidistante de todas las barriadas y de ella parten, en forma radial, las principales arterias de comunicación con que cuenta La Habana.

Contribuye a la descongestión del tránsito, ya que sustrae la afluencia de rutas procedentes del interior, de las áreas donde existe una gran plétora automovilística.

Proporciona mayor comodidad al pasaje. No es lo mismo la espera en locales inadecuados, pequeños y diseminados por la ciudad, que agrupados en un punto de referencia como la Terminal de ómnibus. En esta se proporciona al viajero toda la información y los servicios. En el sentido sanitario e higiénico, ofrece una atención a la altura de la que se presta en las grandes capitales de Europa y América.”

La terminal de ómnibus de la Habana fue sin dudas una obra majestuosa y revolucionaria para su época; su concepción urbanística y utilitaria, mantiene su vigencia y frescura arquitectónica como si hubiera sido concebida actualmente.

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