Uno de los primeros talleres de automóviles de La Habana, el de la calle Antón Recio No 36.

Luego de transcurridos 12 años de la llegada del primer automóvil a La Habana, abrió sus puertas uno de los primeros talleres de automóviles que brindaría un servicio profesional de reparación a esas máquinas.

Según se describe en la prensa de la época, los primeros años posteriores a la introducción del automóvil en Cuba, las reparaciones eran muy costosas.

Muchas veces los trabajos sobre las maquinas se hacían de forma incompleta por personas que no eran profesionales de la mecánica, unas veces motivadas por la buena voluntad y otras por las ansias de lucro.

Interior del taller de automoviles de la calle Anton Recio No 36. La Habana, 1910.

Era algo común que los automóviles se remitieran al extranjero con el objetivo de lograr su reparación, lo cual como es de imaginar, significaba grandes gastos para sus propietarios.

Fue así, que surgieron en la Habana muchos talleres dirigidos por profesionales de la mecánica, uno de ellos estuvo ubicado en la calle Antón Recio No 36, y comenzó a brindar sus servicios allá por el año 1910.

El propietario de ese taller nombrado Nicolas Pazos, era un gran conocedor de la reparación y construcción de automóviles.

Se cuenta que en el taller Antón Recio se fabricaban excelentes automóviles que mejoraban dos veces el costo de adquisición de cualquier maquina traida del exterior.

Chofer disfrutando de una bebida antes de ingresar su auto en el taller de la calle Anton Recio, La Habana.

Entre las maquinas construidas en aquel taller, destacó un automóvil de un cilindro y ocho caballos fabricado totalmente por Nicolas Pazos. Aquel automovil fue expuesto en la exposición de palatino.

Un artículo por la revista cubana “El Hogar” del año 1910 destacaba las características de este taller

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

error: Content is protected !!